Acindar apaga los hornos de su acería en Villa Constitución del 15 al 18 de junio para reducir el excedente de stock.
11 Jun 2026
La acería de Acindar en Villa Constitución, provincia de Santa Fe, permanecerá sin producción desde el lunes 15 hasta el jueves 18 de junio inclusive. El viernes 19 los hornos eléctricos volverán a encenderse. La decisión, confirmada por fuentes de la empresa y conocida por el gremio, busca corregir un desajuste entre producción y ventas que se acumuló a lo largo del primer semestre: entre enero y mayo de 2026 la planta generó aproximadamente 10.000 toneladas de acero por encima de la demanda real, a razón de unas 2.000 toneladas mensuales.
La parada coincide con el feriado nacional del 15 de junio y afecta exclusivamente al área de acería, que es donde se produce el acero líquido y las palanquillas —los bloques semiterminados que luego ingresan a los trenes de laminación para convertirse en barras, perfiles y alambrón. Los sectores de laminación, reducción directa de hierro y las plantas del grupo en San Nicolás, Rosario y La Tablada (Buenos Aires) no registran interrupciones en esta instancia.
En la acería trabajan alrededor de 200 operarios distribuidos en tres turnos de 80 personas. Acindar emplea en total 2.200 trabajadores propios y 1.300 contratistas en todas sus instalaciones del país.
Un ajuste en un año que ya se anticipaba difícil
La parada de junio no es un episodio aislado ni sorpresivo. En diciembre de 2025, empresa y sindicato ya habían formalizado un esquema de suspensiones rotativas para todo 2026, acordando de antemano que el año depararía condiciones productivas complejas. Ese acuerdo, rubricado entre Acindar y la seccional Villa Constitución de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), estableció un esquema de pagos parciales para los trabajadores suspendidos que varía según el período del año.
| Período 2026 | Porcentaje del salario en suspensión |
|---|---|
| Enero – febrero | 83% |
| Marzo – abril | 81% |
| Mayo – julio | 80% |
| Agosto – septiembre | 78% |
| Octubre – diciembre | 75% |
El acuerdo contempla una rotación equitativa de las suspensiones para distribuir la carga entre los trabajadores y garantizar la mayor cantidad posible de jornadas laboradas a lo largo del año. La homologación del convenio fue presentada ante el Ministerio de Trabajo de Santa Fe.
La UOM fue notificada de la parada de junio y la encuadra dentro de ese marco de adecuación al mercado. No hay en este caso conflicto gremial abierto: el gremio entiende la medida como una consecuencia directa del estancamiento de la demanda, que —según las propias evaluaciones sindicales— no sigue cayendo pero tampoco muestra señales de recuperación.
El peso del contexto sectorial
Acindar es la mayor productora de aceros largos de la Argentina y opera bajo el paraguas del grupo global ArcelorMittal. Su planta principal, en Villa Constitución, concentra la acería, la planta de reducción directa de hierro (que procesa pellets de mineral para obtener hierro esponja) y dos trenes de laminación. Es la usina de referencia del segmento de largos en el país.
El contexto en el que se inscribe esta parada es el de una crisis sectorial que ya lleva más de dos años. La producción actual de Acindar se ubica un 40% por debajo de los niveles registrados hasta 2023, cuando la empresa llegaba a producir 1,1 millón de toneladas anuales. La estimación para 2026 es de 860.000 toneladas, con unas 120.000 destinadas a exportación y el saldo restante al mercado doméstico. Un volumen similar al del año anterior, pero muy lejos de la capacidad histórica.
Los mercados que explican esa contracción son los mismos que afectan a toda la cadena del acero largo: la obra pública prácticamente paralizada desde diciembre de 2023, la construcción privada deprimida y la industria metalmecánica operando por debajo de sus niveles normales. La retracción de la demanda interna dejó a la planta funcionando, en los períodos sin parada, alrededor del 60% de su capacidad instalada.
Paritaria y tensión laboral de fondo
El plano laboral en Acindar tiene su propia tensión paralela. La seccional Villa Constitución de la UOM llegó a mayo de 2026 sin acuerdo paritario formal: el salario de convenio se había mantenido deprimido durante más de veintidós meses, mientras la empresa resistía replicar los incrementos acordados en otros sectores. A fines de abril el gremio emitió un ultimátum y amenazó con paro por tiempo indeterminado. El conflicto se desbloqueó sobre la fecha: en mayo la empresa aceptó aplicar un incremento de casi 10% sobre los haberes de marzo, en línea con el esquema acordado para abril.
Esa tensión salarial no se activa en este momento ante la parada de junio, que opera dentro del marco del acuerdo de suspensiones ya pactado. Pero ilustra la fragilidad del vínculo laboral en la planta: una fuerza de trabajo que viene absorbiendo años de producción reducida, salarios por debajo del índice de referencia y jornadas incompletas.
Qué sigue
Acindar no ha descartado nuevas interrupciones a lo largo del segundo semestre. El esquema de suspensiones firmado para todo 2026 deja abierta esa posibilidad en función del ritmo de ventas. La empresa apuesta a incrementar gradualmente su proporción de exportaciones —el objetivo de 120.000 toneladas al exterior representa una apuesta por diversificar destinos ante la persistente debilidad del mercado interno—, pero esa estrategia requiere tiempo y condiciones de precio internacional que no siempre acompañan.
Para Villa Constitución, ciudad cuya economía está estrechamente ligada a la actividad de la planta, la continuidad de estas interrupciones periódicas consolida un escenario de incertidumbre que ya se sostiene desde 2024.