Según CIFRA, la fundición retrocedió 5,9% interanual en mayo
03 Jul 2026
La industria de la fundición argentina volvió a mostrar signos de debilidad en mayo, después de dos meses consecutivos de mejora. Según el último relevamiento de la Cámara de Industriales Fundidores de la República Argentina (CIFRA), la demanda del sector se ubicó en 43,1%, con una baja del 5,1% respecto a abril y una contracción del 5,9% frente a igual mes de 2025. El uso de la capacidad instalada, por su parte, cayó al 41,1%, con una merma mensual del 6,8%.
Qué mide el relevamiento de CIFRA
El Informe de Actividad Mensual que elabora la Cámara de Industriales Fundidores de la República Argentina es, junto con los datos oficiales del INDEC, una de las principales referencias para seguir el pulso de este segmento industrial. La cámara encuesta mensualmente a empresas pequeñas, medianas y grandes distribuidas en todo el país y construye indicadores de demanda —medida a partir de los pedidos en firme recibidos por las empresas—, uso de capacidad instalada, comercio exterior, dotación de personal y rentabilidad. A diferencia de los indicadores oficiales, que miden bloques sectoriales más amplios, el relevamiento de CIFRA permite un seguimiento específico de la fundición, un eslabón que abastece a industrias tan diversas como la energética, la agropecuaria, la automotriz y la propia siderurgia.
Un freno tras dos meses de recuperación
El informe de CIFRA, que releva mensualmente la actividad, la demanda, las exportaciones, el empleo y la rentabilidad de empresas pequeñas, medianas y grandes del sector en todo el país, había mostrado mejoras en marzo y abril. Mayo cortó esa racha. La cámara sostiene que la recuperación del sector “aún no logra consolidarse” y que, si bien los niveles actuales se mantienen dentro del rango observado durante el último año, el retroceso de la demanda y de la utilización de la capacidad instalada confirma un escenario de recuperación heterogénea, vulnerable y con baja previsibilidad para las empresas.
La fundición es considerada una industria de base —proveedora de insumos críticos para otras cadenas productivas— y su comportamiento suele anticipar movimientos en sectores como el automotriz, la maquinaria agrícola y el Oil & Gas, entre sus principales demandantes.
Cómo se distribuye la demanda por sector
Según el relevamiento de mayo, la demanda de la industria de la fundición se concentra en los siguientes segmentos:
| Sector demandante | Participación en la demanda |
|---|---|
| Oil & Gas | 33,7% |
| Automotriz-utilitarios | 23,8% |
| Maquinaria agrícola | 22,7% |
| Siderurgia | 21,7% |
| Máquinas herramienta | 21,3% |
Detrás de estos cinco segmentos se ubican, con menor incidencia, las instalaciones de redes de agua, el sector ferroviario, la minería y los elementos para instalaciones eléctricas y luminarias.
Empleo: predomina el ajuste moderado
En materia de dotación de personal, el informe de mayo describe un escenario de recorte generalizado pero acotado en magnitud. El 45,71% de las empresas relevadas reportó una disminución leve de su plantilla y el 8,57% una reducción sustancial. En el otro extremo, apenas el 5,71% de las firmas registró aumentos, y estos fueron descriptos como leves. El 40% restante no modificó su dotación.
| Variación de dotación de personal | Porcentaje de empresas |
|---|---|
| Disminución leve | 45,71% |
| Sin cambios | 40,00% |
| Reducción sustancial | 8,57% |
| Aumento leve | 5,71% |
La lectura de CIFRA es que continúa el predominio de una dinámica de ajuste moderado antes que de despidos masivos, aunque la proporción de empresas que sostiene o reduce personal frente a las que contratan marca una asimetría clara hacia el ajuste. En términos netos, más de la mitad de las firmas relevadas (54,28%) redujo su dotación en algún grado durante mayo, contra apenas un 5,71% que logró incorporar personal.
Rentabilidad: ocho de cada diez empresas con márgenes deteriorados
El deterioro de la rentabilidad fue uno de los puntos más marcados del relevamiento de mayo. El 48,6% de las firmas reportó una caída sustancial de sus márgenes y el 31,4% una baja leve, lo que implica que aproximadamente ocho de cada diez empresas relevadas registraron algún grado de deterioro en su rentabilidad durante el mes.
El informe agrega un dato operativo relevante: el 45,7% de las empresas no llegó a cubrir su punto de equilibrio operativo en mayo, mientras que el 42,9% sí logró cubrirlo o superarlo. La diferencia entre ambos porcentajes ilustra la heterogeneidad del sector, donde conviven firmas que sostienen su operación con otras que trabajan por debajo del umbral de sustentabilidad mensual.
Rentabilidad y empleo: dos caras del mismo ajuste
Cruzando los datos de rentabilidad con los de empleo, el informe de mayo describe un mecanismo de ajuste que por ahora se apoya más en la reducción de márgenes y en recortes moderados de personal que en despidos masivos. El 45,7% de las firmas que no llegó a cubrir su punto de equilibrio operativo convive con un 45,71% que redujo levemente su dotación: son, en gran medida, las mismas empresas las que absorben el deterioro de rentabilidad ajustando personal de manera gradual antes que recurriendo a cierres o suspensiones masivas, según se desprende de la lectura conjunta de ambos indicadores.
Esta dinámica es consistente con el perfil estructural del sector: al tratarse mayoritariamente de PyMEs de gestión familiar, concentradas en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, las empresas de fundición suelen priorizar la continuidad de sus equipos de trabajo —muchas veces con oficios y capacitación específica difíciles de reemplazar— incluso en contextos de rentabilidad comprometida, lo que explica por qué la proporción de firmas con reducción sustancial de personal (8,57%) es sensiblemente menor a la de aquellas con caída sustancial de rentabilidad (48,6%).
El comercio exterior, el único indicador con mejora
A contramano del resto de las variables, el segmento exportador mostró una mejora relativa en mayo. Los pedidos en firme destinados a exportación se ubicaron en 42%, mientras que las expectativas de pedidos futuros para venta en el exterior treparon a 45%, superando los niveles de abril.
Sin embargo, la base exportadora del sector sigue siendo reducida: según CIFRA, solo el 16,67% de las empresas relevadas exporta actualmente, el 72,22% no exporta y el 11,11% se encuentra en proceso de iniciar exportaciones. Es decir, la mejora en pedidos y expectativas de exportación queda circunscripta a una porción minoritaria del universo de firmas del sector.
Dónde se concentra la industria
La industria de la fundición en Argentina se concentra principalmente en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Según el propio relevamiento de CIFRA, la mayoría de los casos corresponde a empresas PyMEs de gestión familiar, una característica estructural del sector que condiciona su capacidad de absorber ciclos prolongados de baja rentabilidad.
El recorrido del año: de la recuperación de marzo-abril a la nueva merma
El dato de mayo se inscribe en una trayectoria irregular a lo largo de 2026. En marzo, la demanda del sector había alcanzado 46,5%, con una mejora mensual del 9,7% pero manteniendo una contracción interanual. Dos meses después, en mayo, la demanda cedió hasta 43,1%, retrocediendo tanto en la comparación mensual como en la interanual.
| Período | Demanda del sector | Fuente |
|---|---|---|
| Agosto 2025 | 45,9% | Informe de Actividad Mensual CIFRA |
| Marzo 2026 | 46,5% | Informe de Actividad Mensual CIFRA |
| Abril 2026 | — | Dato puntual no publicado en las fuentes consultadas; CIFRA solo informó la variación mensual de mayo respecto a abril |
| Mayo 2026 | 43,1% | Informe de Actividad Mensual CIFRA |
Nota: el valor puntual de abril de 2026 no fue publicado como cifra independiente en las fuentes consultadas; su variación se conoce solo de manera relativa (mayo cayó 5,1% respecto a abril). Dato pendiente de confirmación oficial.
Esa oscilación confirma el diagnóstico que la propia cámara viene sosteniendo desde comienzos de año: un sector que combina episodios puntuales de repunte con retrocesos posteriores, sin lograr todavía una tendencia sostenida de recuperación. El informe correspondiente a marzo ya advertía que más de la mitad de las empresas no lograba cubrir sus costos operativos, y el de mayo repite ese patrón con el 45,7% de las firmas por debajo del punto de equilibrio.
Qué dice el indicador oficial de capacidad instalada
El deterioro que releva CIFRA en su propio universo de empresas encuentra un correlato parcial en las estadísticas oficiales. El INDEC, a través de su informe de Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII), agrupa a la fundición dentro del bloque “metalmecánica excepto automotores”. Según el último dato publicado por el organismo, correspondiente a marzo de 2026, ese bloque operó al 40,0% de su capacidad, por debajo del 42,8% registrado en marzo de 2025.
El bloque de metalmecánica excepto automotores fue, además, una de las principales incidencias negativas dentro del índice general de la industria manufacturera en los primeros meses del año, junto con la industria automotriz y los productos textiles. La comparación entre ambas series —la de CIFRA, específica del sector fundición, y la oficial del INDEC, que mide un bloque más amplio— no es directamente equiparable en magnitud, pero ambas coinciden en la dirección: un nivel de uso de la capacidad productiva sensiblemente inferior al de un año atrás, con la maquinaria agropecuaria como uno de los principales factores de arrastre.
Una industria de base bajo presión
La fundición ocupa un lugar particular dentro de la cadena metalúrgica: al proveer piezas e insumos para sectores tan diversos como el energético, el agropecuario y el automotor, su desempeño funciona como termómetro de la actividad industrial en un sentido más amplio. El hecho de que el uso de la capacidad instalada haya caído al 41,1% en mayo —con una baja mensual del 6,8%— indica que buena parte del parque productivo del sector opera hoy muy por debajo de su potencial.
CIFRA cierra su informe de mayo con un diagnóstico que combina señales puntuales de recomposición en la demanda externa con un cuadro general de fragilidad: bajos niveles de actividad, rentabilidad comprometida y dificultades para consolidar una recuperación sostenida en el mercado interno.
El peso de la cadena de proveedores
La fundición no opera de manera aislada: buena parte de su producción se destina a otras industrias que, a su vez, atraviesan sus propios ciclos. La presencia del Oil & Gas como principal demandante —con el 33,7% de la demanda total— refleja el peso que tomó ese sector en los últimos años como tractor de pedidos, en particular por el desarrollo de infraestructura vinculada a Vaca Muerta. La caída conjunta de la demanda de mayo, sin embargo, indica que ni ese impulso alcanzó para sostener el nivel de actividad del mes anterior.
El segundo y tercer lugar, ocupados por el complejo automotriz-utilitarios (23,8%) y la maquinaria agrícola (22,7%), muestran la dependencia del sector respecto de dos mercados que también vienen mostrando comportamientos dispares a lo largo de 2026, según surge de los propios informes de utilización de capacidad instalada del INDEC, donde la fabricación de maquinaria agropecuaria figuró entre los rubros con mayores caídas interanuales de producción en los primeros meses del año.
Esa combinación de demandantes explica, en parte, por qué las empresas de fundición describen un escenario de “baja previsibilidad”: alcanza con que uno solo de esos mercados reduzca su ritmo de pedidos para que el promedio sectorial se resienta, incluso si otros segmentos mantienen su nivel de actividad.
Lo que viene: la mirada puesta en junio
El informe de mayo no incluye proyecciones puntuales para junio, pero el propio patrón de los últimos meses —mejora en marzo y abril, retroceso en mayo— sugiere que la recuperación del sector seguirá dependiendo de la evolución mes a mes de sus principales clientes, sin un piso claro todavía consolidado. La combinación de una demanda interna que retrocede, una capacidad instalada que cae por debajo del 42% y una rentabilidad que continúa deteriorándose configura, para CIFRA, un escenario que exige monitoreo constante antes de hablar de una recuperación sostenida.
Para el universo de PyMEs que compone el grueso del sector, el dato de mayo confirma que la ventana de mejora abierta en marzo y abril no se tradujo todavía en una base firme. La próxima medición, correspondiente a junio, será la que permita determinar si la caída de mayo fue un ajuste puntual dentro de una tendencia de recuperación más lenta, o el inicio de un nuevo tramo de retroceso para una industria que, según describe la propia cámara, sigue transitando un escenario frágil.
