Tenaris SIAT despide a 150 trabajadores en Valentín Alsina
29 Jun 2026
Tenaris SIAT, la planta de tubos de acero con costura del Grupo Techint en Valentín Alsina, partido de Lanús, despide a 150 trabajadores a partir de este miércoles 1° de julio. La medida fue confirmada por representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Avellaneda-Lanús y llega después de nueve meses de suspensiones rotativas y de la pérdida, a comienzos de este año, de la licitación para proveer caños a uno de los gasoductos asociados al proyecto de exportación de gas natural licuado que impulsa Southern Energy.
La confirmación gremial
El delegado fabril de la UOM Avellaneda-Lanús, Dylan Paz, confirmó la medida en declaraciones radiales y a distintos medios. Según su relato, la empresa comunicó la decisión el jueves previo: "El último jueves nos confirmaron la baja de 150 compañeros que a partir del miércoles no van a estar más", señaló el delegado, quien agregó que se trata en su mayoría de operarios con contratos renovables y antigüedad superior a los cuatro años en la planta.
Paz cuestionó que el ajuste recaiga sobre los trabajadores y no sobre la compañía: "El costo de esta situación lo tiene que pagar la empresa, que es una multinacional y tiene la espalda para hacerlo, no los trabajadores". Los once delegados de la comisión interna y el resto de la dotación resolvieron declarar estado de alerta y movilizarse hacia la seccional sindical en Avellaneda para definir un plan de acción.
Cuánto personal queda afectado: una cifra, varias lecturas
Todas las fuentes consultadas coinciden en el número de 150 desvinculaciones, pero difieren en cómo se compone la dotación total de la planta y qué proporción representa el recorte. La diferencia responde a que cada medio relevó la información con fuentes distintas —gremiales, periodísticas o de la propia compañía— en un contexto donde Tenaris no realizó declaraciones oficiales sobre la composición exacta de su plantilla.
| Fuente | Dotación total citada | Detalle de la composición |
|---|---|---|
| UOM Avellaneda-Lanús (Dylan Paz, vía LA NACION / Ámbito) | ~350 trabajadores | 150 despidos equivalen a cerca del 43% de la dotación actual |
| Infobae | 200 contratados en la planta | Los 150 afectados representan tres cuartos del personal bajo contrato a plazo fijo; la planta llegó a tener más de 550 empleados en 2023 |
| 0223 / agencias | 350 empleados (150 de planta permanente + 200 contratados) | Los despidos alcanzan a personal temporal, no a la planta permanente |
| El Destape (UOM Seccional Córdoba) | ~400 empleados (150 efectivos + 250 contratados) | Los 150 despidos se ubican entre el personal sin relación de dependencia directa |
Más allá de las diferencias en el desagregado, el dato que se repite en todas las versiones es que los afectados pertenecen a la planta de personal contratado o temporal, no a la dotación efectiva de planta permanente.
El origen del ajuste: una licitación perdida frente a Welspun
El detonante del recorte se remonta a comienzos de 2026, cuando Tenaris quedó fuera de la licitación para proveer los tubos de un gasoducto de unos 500 kilómetros que conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro, en el marco del proyecto Argentina LNG que lidera el consorcio Southern Energy —integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG—. El contrato fue adjudicado a la empresa india Welspun, cuya oferta resultó más competitiva en precio.
Según pudo reconstruirse a partir de declaraciones de la propia compañía, Tenaris había advertido durante el proceso licitatorio que ganar ese contrato permitiría sostener la actividad normal de la planta de Valentín Alsina durante aproximadamente nueve meses. Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint, afirmó luego que la empresa había presentado una oferta de 2.090 dólares por tonelada —en línea, según su descargo, con valores de Estados Unidos y Europa— y que posteriormente la redujo un 24% para igualar la propuesta india, "solo para preservar la operación industrial a largo plazo". Pese a esa rebaja, el contrato no se revirtió.
Días después, una segunda licitación vinculada al mismo proyecto —la construcción del tramo de gasoducto entre Neuquén y la costa rionegrina, a cargo de San Matías Pipeline— también quedó fuera del alcance de Techint: fue adjudicada a la UTE integrada por Víctor Contreras y la firma italiana SICIM, que ofreció mejores condiciones de pago, mayores garantías y la oferta económica más competitiva entre los cinco oferentes.
Nueve meses de suspensiones antes del recorte
La pérdida de ambas licitaciones coincidió con el fin de otro contrato clave para la planta: la construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), finalizada a fines de 2025. Sin nuevos proyectos de gran escala que ocuparan la capacidad instalada, Tenaris SIAT acordó con la UOM, desde abril de 2026, un esquema de suspensiones rotativas para sostener parcialmente la actividad sin recurrir a despidos.
Ese esquema se extendió durante nueve meses. El reclamo formal de la comisión interna, presentado a la dirección de la empresa antes de conocerse los despidos, pedía mantener las suspensiones hasta fin de año como alternativa a las desvinculaciones, con la expectativa de que en octubre se abran nuevas licitaciones vinculadas a obras de infraestructura gasífera en Vaca Muerta que permitan recomponer la carga de trabajo. La empresa no dio señales, según los gremialistas, de revisar la decisión.
De los tres turnos del Gasoducto Néstor Kirchner a la planta actual
La comparación que más repiten los trabajadores de la planta es con 2023, cuando la fábrica de Valentín Alsina operaba en tres turnos para fabricar los tubos con costura del entonces Gasoducto Presidente Néstor Kirchner —rebautizado luego Gasoducto Perito Moreno— y llegó a emplear a más de 550 personas. Ese pico de actividad no volvió a repetirse: ni el VMOS ni los proyectos posteriores alcanzaron la escala necesaria para sostener el mismo nivel de dotación.
Dylan Paz remarcó la contradicción entre el momento que atraviesa la cuenca de Vaca Muerta y la situación de la planta metalúrgica que la abastece: "Hoy en Vaca Muerta hay récord de perforaciones y un nivel de actividad que no corresponde con lo que sucede acá", sostuvo, y vinculó esa brecha con la política de apertura de importaciones del Gobierno nacional, que —según el delegado— favorece la compra de tubos fabricados en el exterior sobre la producción local.
El cruce entre Milei y Rocca
La derrota de Techint en la licitación de Welspun tuvo, además, repercusión política. El presidente Javier Milei cuestionó públicamente los costos de producción de Tenaris y se refirió en reiteradas ocasiones a Paolo Rocca como "Don Chatarrín de los tubitos caros", en intervenciones que incluyeron su participación en el Argentina Week en Nueva York y un discurso en la Fundación Libertad. Rocca respondió con una carta pública titulada "Desafíos para una Argentina competitiva", en la que defendió la competitividad de la oferta de la compañía y alertó sobre el impacto de la sobrecapacidad global de acero y las políticas comerciales de países asiáticos sobre la industria local.
En ese mismo descargo, el Grupo Techint destacó inversiones por 5.400 millones de dólares en la Argentina entre 2024 y 2026, en un intento de contrarrestar las críticas oficiales sobre los costos de la siderurgia nacional frente a la competencia internacional.
Un proyecto de magnitud sin oportunidad para la industria local
El gasoducto que motivó la disputa forma parte de un proyecto de exportación de GNL de gran escala. Southern Energy proyecta una inversión total superior a los 15.000 millones de dólares en dos décadas, con una primera etapa que incluye la instalación del buque licuador Hilli Episeyo frente al Golfo San Matías y una inversión inicial de 7.000 millones de dólares. En febrero, el consorcio firmó en Berlín un contrato con la estatal alemana Securing Energy for Europe (SEFE) para exportar 2 millones de toneladas anuales de GNL a Alemania durante ocho años, a partir de fines de 2027 —un volumen equivalente al 80% de la capacidad del buque—. La paradoja, para los trabajadores de Tenaris SIAT, es que ese proyecto de gran escala no representó, en esta etapa, una oportunidad de trabajo para la planta que durante casi cuatro décadas fabricó tubos para la industria energética argentina.
Un caso dentro de un cuadro sectorial más amplio
El ajuste en Valentín Alsina se da en un contexto de deterioro más general del empleo industrial. Según el Monitor de Empresas elaborado por la Fundación Fundar sobre la base de registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde el inicio de la actual gestión nacional hasta marzo de 2026 desaparecieron más de 26.000 empresas empleadoras en el país, una caída del 5,2% del entramado productivo formal, con 18 meses consecutivos de retroceso en la cantidad de firmas registradas.
Referentes sindicales consultados por distintos medios coinciden en que la situación de Tenaris SIAT no es un caso aislado, sino parte de un proceso que combina caída del consumo interno, retroceso de la actividad económica y mayor competencia de productos importados, con impacto sobre la capacidad instalada de numerosas plantas del sector metalúrgico.
Qué produce la planta de Valentín Alsina
Tenaris SIAT fabrica en Lanús tubos de acero con costura de gran diámetro, el tipo de caño utilizado en gasoductos, oleoductos y obras de infraestructura energética de gran escala. A diferencia de los tubos sin costura —especialidad histórica de Siderca, en Campana—, la línea de SIAT está orientada a proyectos puntuales de transporte de hidrocarburos, lo que hace que su nivel de actividad dependa en gran medida de la cartera de obras vigente en un momento dado. Esa dependencia explica por qué la planta pasó, en apenas tres años, de operar en tres turnos con más de 500 trabajadores a atravesar nueve meses de suspensiones y, ahora, un recorte de personal.
El impacto en el empleo del conurbano sur
Valentín Alsina es una localidad del partido de Lanús con fuerte tradición metalúrgica, donde la planta de Tenaris SIAT funciona desde hace casi cuatro décadas. La pérdida de 150 puestos de trabajo repercute no solo sobre los operarios directamente afectados, sino también sobre el entramado de proveedores, transportistas y comercios de la zona que dependen, en distinta medida, de la actividad de la fábrica. Sindicalistas consultados por distintos medios remarcaron que se trata de mano de obra calificada, con años de entrenamiento específico en procesos de soldadura y control de calidad para tubos de uso energético, un perfil que no se reabsorbe de forma inmediata en otros sectores de la industria local.
La modalidad contractual en el centro del reclamo
Un punto que distintos gremialistas remarcaron es que buena parte de los trabajadores afectados llevaba varios años encadenando contratos a plazo fijo, con renovaciones mensuales o cuatrimestrales según la carga de trabajo de la planta. Para los delegados de la UOM, ese esquema —pensado en principio para cubrir picos de demanda vinculados a obras puntuales— terminó funcionando como la forma habitual de contratación en un sector donde los grandes proyectos de infraestructura energética se espacian de manera irregular. La discusión sobre si ese tipo de vínculo debería tener carácter excepcional, y no la regla, viene de arrastre en el sector desde conflictos anteriores en la misma planta.
Qué sigue
Con las desvinculaciones ya en marcha desde este miércoles, la comisión interna de Tenaris SIAT definirá en los próximos días, junto a la seccional de la UOM en Avellaneda, los pasos a seguir. El reclamo central pasa por lograr la reincorporación del personal afectado o, al menos, la extensión del esquema de suspensiones hasta que se conozca el resultado de las licitaciones esperadas para octubre. Tenaris, por su parte, no realizó declaraciones públicas sobre la composición final de su plantilla ni sobre eventuales planes de recontratación en caso de que la actividad se recupere.
Para los trabajadores que permanecen en la fábrica —entre 200 y 350 según las distintas fuentes citadas—, el desafío inmediato es sostener la organización gremial mientras se espera la apertura de nuevas licitaciones de infraestructura gasífera. La UOM ya anticipó que llevará el conflicto a instancias superiores del sindicato si la empresa no da respuesta a la reincorporación solicitada, en un escenario donde el resultado de las próximas licitaciones de Vaca Muerta —previstas para octubre— aparece como la variable que podría determinar si la planta de Valentín Alsina recupera parte de la actividad perdida o si el ajuste actual se profundiza.
