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TGS ya proyecta ampliar su poliducto de US$ 3.000 millones a Bahía Blanca

21 Sep 2026

Antes de enterrar el primer caño de su poliducto entre Vaca Muerta y Bahía Blanca, Transportadora de Gas del Sur (TGS) ya delinea una segunda etapa para la obra. El CEO de la compañía, Oscar Sardi, lo planteó durante el Seminario Internacional de GLP “De Argentina hacia el mundo”: “No sería extraño que durante la construcción estemos ya llevando adelante la ampliación”.

La declaración confirma la magnitud de las expectativas puestas sobre el proyecto Integral de Líquidos de Gas Natural (NGLs) de TGS, la mayor inversión de la historia de la compañía y una de las obras de infraestructura energética más grandes en marcha en el país. Mientras avanza la ingeniería, el proyecto también empieza a definir un capítulo clave para la industria metalúrgica local: quién va a fabricar los cientos de kilómetros de caño de acero que necesita la obra, en un momento en el que Tenaris viene de perder licitaciones de ductos frente a competidores extranjeros en proyectos de escala similar.

Cinco piezas para mover los líquidos de Vaca Muerta

El proyecto NGLs se estructura en dos Vehículos de Proyecto Único bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI): Procesadora de Gas del Sur (PGS), a cargo del tramo neuquino, y Midstream GdS (MGS), responsable del poliducto y la terminal bahiense. Entre ambas sociedades administran los U$S 3.000 millones de inversión total: 1.100 millones para PGS y 1.900 millones para MGS.

El sistema completo combina cinco componentes. En Tratayén, Neuquén, la planta de TGS pasará de ser una unidad de acondicionamiento a una de procesamiento integral, con capacidad para tratar 43 millones de metros cúbicos diarios de gas. Un nuevo gasoducto de segregación de unos 100 kilómetros llevará hasta allí el gas rico proveniente de los yacimientos de la cuenca. Una vez separados los líquidos, el gas seco queda disponible para los sistemas troncales o los mercados de exportación.

Desde Tratayén, un poliducto de más de 570 kilómetros y 20 pulgadas de diámetro trasladará los líquidos recuperados —propano, butano y gasolina natural— a través de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires hasta Bahía Blanca. Durante la primera etapa, la cañería operará con apenas un tercio de su capacidad, un margen que la empresa reservó a propósito para poder sumar volumen sin encarar una segunda traza. TGS también evalúa transportar etano por la misma infraestructura si aparece una demanda comercial que justifique separarlo, lo que abriría una fuente adicional de materia prima para el polo petroquímico bahiense.

Ya en Bahía Blanca, los líquidos ingresan a una planta de fraccionamiento nueva, con capacidad proyectada de 2,7 millones de toneladas anuales de propano, butano y gasolina natural. El tramo final es la terminal de Puerto Galván, donde la empresa reservó superficie para agregar otro tanque refrigerado de gran capacidad, pensado para acompañar una eventual segunda etapa sin rehacer la ingeniería de base: el complejo fue concebido como modular desde el diseño original, de manera que pueda incorporar nuevos equipos sin modificar por completo la instalación existente.

Contratos que ya cubren más del 80% de la primera etapa

El Directorio de TGS aprobó acuerdos comerciales con YPF, Pluspetrol y Chevron que garantizan más del 80% de los volúmenes previstos para la primera etapa del proyecto. YPF se sumó como productora y cargadora de gas a mediados de este año, un respaldo que la compañía presentó como una definición relevante para destrabar el proyecto. TGS sigue negociando con otros productores de la cuenca neuquina para completar la capacidad disponible y asegurar el abastecimiento de gas rico que va a alimentar toda la cadena, desde Tratayén hasta Puerto Galván.

El cronograma: de los acuerdos comerciales a la operación plena en 2030

Hito Detalle Fecha aproximada
Presentación formal del proyecto NGLs bajo el RIGI Anuncio público de la inversión de US$ 3.000 millones Marzo de 2026
Incorporación de YPF Se suma como productora y cargadora de gas Junio de 2026
Estructuración societaria Constitución de PGS y MGS como Vehículos de Proyecto Único (RIGI) Junio de 2026
Acuerdos comerciales de la primera etapa YPF, Pluspetrol y Chevron cubren más del 80% de los volúmenes previstos 2026 (en curso)
Licitación de caños y construcción del poliducto Compra internacional de materiales y adjudicación de la obra civil En curso — sin adjudicación confirmada a la fecha de esta nota
Construcción de la primera etapa Obra civil y montaje del poliducto y las plantas de Tratayén, fraccionamiento y Puerto Galván Duración estimada de cuatro años (~45 meses hasta la operación plena)
Puesta en marcha comercial Operación plena del sistema integrado 2030
Segunda etapa (ampliación) Hasta cinco equipos adicionales en Tratayén y un segundo tanque refrigerado en Puerto Galván Sin fecha fija — TGS no descarta iniciarla durante la construcción de la primera etapa

Fuente de las fechas: comunicados de TGS y cobertura periodística especializada citada al pie. La adjudicación de la licitación de caños y obra civil del poliducto está pendiente de confirmación oficial.

La pregunta que mira la industria metalúrgica: quién va a fabricar los caños

Cuando TGS presentó el proyecto en marzo, adelantó que lanzaría una licitación internacional para la compra de los caños y la construcción del poliducto y la terminal de exportación. A la fecha de esta nota no hay confirmación pública de una adjudicación para ese tramo específico, un dato que la compañía todavía no comunicó de manera formal.

El volumen de acero en juego es considerable. Como referencia de magnitud —no como proyección directa de lo que demandará este poliducto en particular, cuyas especificaciones de diámetro, espesor y metalurgia todavía no se hicieron públicas—, para el Gasoducto Néstor Kirchner (hoy Perito Moreno), una traza de 573 kilómetros de extensión similar aunque de otro diámetro y perfil de servicio, Tenaris fabricó en su planta de Valentín Alsina unas 48.000 unidades de caño con costura, con picos de producción de 2,5 kilómetros de tubería por día durante seis meses consecutivos. La cifra sirve para dimensionar la escala industrial que puede implicar una obra de este tipo para quien la fabrique.

Un antecedente que pesa: Tenaris viene de perder licitaciones clave

La definición sobre los caños del poliducto de TGS llega en un contexto particular para la industria siderúrgica argentina. A comienzos de este año, Tenaris —la única fabricante local de tubos con costura para la industria de oil & gas, parte del Grupo Techint— perdió la licitación para proveer los caños del gasoducto de exportación de GNL de Southern Energy (SESA), un ducto de entre 480 y 500 kilómetros hacia el Golfo San Matías. El contrato, valuado en unos US$ 203 millones, quedó en manos de la india Welspun, con una oferta cerca de 40% más baja.

El episodio tuvo repercusión política. Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint, sostuvo que ese contrato representaba cerca del 60% del volumen anual del mercado argentino de caños con costura y reclamó protección para la producción local frente a lo que calificó como competencia desleal de importaciones subsidiadas. El Gobierno nacional, con el presidente Javier Milei a la cabeza, respondió que en las licitaciones debe primar el menor costo. Tenaris también quedó afuera de la obra civil de Argentina LNG, adjudicada en julio a otro consorcio.

El panorama no es uniforme para toda la cadena de ductos vinculada a Vaca Muerta. En el Oleoducto Duplicar Norte de Oldelval —209 kilómetros y 24 pulgadas, para llevar la capacidad de transporte de petróleo de 300.000 a 500.000 barriles diarios hacia el primer trimestre de 2027—, el proveedor de los caños y constructor de la obra es el propio Grupo Techint. La diferencia entre ambos casos muestra que la discusión se juega proyecto por proyecto, y que el resultado de la licitación de TGS todavía es una incógnita abierta.

Qué cambia con el RIGI para este tipo de obras

El Proyecto Integral de NGLs de TGS está diseñado para tramitarse bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el esquema que el Gobierno nacional habilitó para inversiones de más de US$ 200 millones y que otorga estabilidad tributaria, cambiaria y aduanera por 30 años. Ese marco es el mismo que ya recibió la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, otro proyecto de TGS en el tramo Tratayén–Salliqueló, declarado de interés público a fines de 2024.

Para un proyecto de esta escala, adherirse al RIGI condiciona buena parte de la estrategia de compras. El régimen prevé beneficios para la utilización de proveedores locales, pero no impone un piso obligatorio de integración nacional: la decisión final sobre qué porción del poliducto se fabrica en el país queda en manos de cada VPU (PGS y MGS, en este caso) al momento de definir sus pliegos de licitación. Es la misma tensión que atravesaron, con resultados distintos, el gasoducto de Southern Energy y el Oleoducto Duplicar Norte.

Vaca Muerta multiplica la demanda de ductos troncales

El poliducto de TGS es uno de varios proyectos de gran diámetro que compiten hoy por la misma capacidad de fabricación de caños a nivel mundial, en un momento en que la industria argentina de tubos viene de atravesar despidos por caída de actividad en su planta de Valentín Alsina.

Proyecto Traza y diámetro Producto Estado de la provisión de caños
Poliducto TGS (Tratayén–Bahía Blanca) 570 km, 20 pulgadas Líquidos de gas natural Licitación en curso, sin adjudicación confirmada
Argentina LNG — gasoducto (YPF, Eni, XRG) 527 km, 48 pulgadas (récord de diámetro en el país) Gas natural para licuefacción Licitación de materiales en curso; adjudicación estimada hacia fin de 2026
Argentina LNG — poliducto 527 km, 24 pulgadas Líquidos y condensados Licitación de materiales en curso; adjudicación estimada hacia fin de 2026
Oleoducto Duplicar Norte (Oldelval) 209 km, 24 pulgadas Petróleo Adjudicado a Grupo Techint
Gasoducto de exportación Southern Energy (SESA) 480–500 km Gas natural para GNL flotante Adjudicado a Welspun (India)

Elaboración propia en base a comunicados de las empresas y cobertura periodística especializada citada al pie. Los diámetros y trazas de Argentina LNG y del propio poliducto de TGS pueden ajustarse en la etapa final de ingeniería.

Lo que está en juego para Bahía Blanca y la cadena de proveedores

Según el cronograma difundido por TGS, la construcción de la primera etapa del proyecto NGLs demandará unos cuatro años y generará alrededor de 4.000 empleos directos y otros 15.000 indirectos. Esa demanda de mano de obra no se limita a la fabricación del caño troncal: incluye montaje de cañerías, soldadura calificada, estructuras metálicas para la planta de fraccionamiento y la terminal portuaria, tanques de almacenamiento, válvulas, instrumentación y una obra civil de gran escala en Puerto Galván, donde el espacio disponible es limitado y la construcción exige pilotajes e ingeniería específica coordinada con las operaciones existentes.

Para la región de Bahía Blanca, el desafío que señalan desde el propio sector energético es que una parte relevante de esa demanda —proveedores, servicios técnicos, transporte, ingeniería y logística— sea atendida por empresas y trabajadores locales. Es el mismo interrogante que atraviesa, a otra escala, la discusión sobre quién termina fabricando los caños: si la infraestructura que necesita Vaca Muerta para seguir creciendo se traduce en carga de trabajo para la industria metalúrgica argentina o si una porción creciente del valor agregado de estas obras se resuelve fuera del país.

TGS no fijó todavía una fecha para destrabar esa incógnita. Lo que sí confirmó, con la declaración de su CEO en el seminario de GLP, es que el proyecto está pensado para crecer más allá de su primera etapa, y que esa segunda fase podría empezar a definirse antes de que termine de construirse la primera.

Un socio accionario con peso: Pampa Energía y la familia Sielecki

TGS está controlada por Pampa Energía, que preside Marcelo Mindlin, junto con la familia Sielecki a través de Compañía de Inversiones de Energía (CIESA). Mindlin fue quien puso en palabras la magnitud histórica del anuncio del proyecto NGLs en marzo: describió que hacía más de 25 años que la Argentina no concretaba un proyecto de procesamiento de líquidos de esa envergadura, en referencia a las últimas grandes inversiones del sector previas a la expansión de Vaca Muerta.

Ese respaldo accionario se suma al peso que ya tiene TGS como la mayor transportista de gas natural de Latinoamérica, con más de 9.000 kilómetros de gasoductos operativos en el país. La compañía además opera desde hace años el Complejo Cerri, en Bahía Blanca, donde ya procesa y despacha etano, propano, butano y gasolina natural derivados del gas natural: la planta de fraccionamiento del nuevo proyecto NGLs se sumará a esa infraestructura existente, en la misma zona portuaria.